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− | Con las naos de la flota que salie- ron deste reino para Espana por mayo de 66, remiti a Vuestra Pa- ternidad tres cajones, asi de cho- colate conio de otras cosas varias y praeseas muy ciiriosas y bellas, con mi correspondiente el senor Francisco Maria Tassara, el cual llevö juntamente para remitir a Vuestra Paternidad un pliego grande de cartas y negocios mios, que quiera la Divina Bondad de Dios, en cuya providencia iban puestas, fleguen con prosperidad a sus manos, pues en eilas consis- | + | Con las naos de la flota que salie- ron deste reino para Espana por mayo de 66, remiti a Vuestra Pa- ternidad tres cajones, asi de cho- colate conio de otras cosas varias y praeseas muy ciiriosas y bellas, con mi correspondiente el senor Francisco Maria Tassara, el cual llevö juntamente para remitir a Vuestra Paternidad un pliego grande de cartas y negocios mios, que quiera la Divina Bondad de Dios, en cuya providencia iban puestas, fleguen con prosperidad a sus manos, pues en eilas consis-e hoy todo el remedio de mis trabajos, cuidados y aflicciones. Cuando lleguen, por si acaso la una HO llegara, llegue la otra por lo qiie conviene, que va duplica- da, Viiestra Pateriiidad Reve- renda habrä visto en eilas todo lo que coHtienen y cuäl lia sido el dictamen de semejante empresa; que aqui vuelvo a protestar, otra vez y otras niil veces, ante la Ma- jestad de Dies, en cuya presencia estoy y a qiiien pongo por testigo dello y SU Sanctisima Madre, que no iiaciö la pretensiön del obis- pado que all! va propuesta de ml; ni tal me pasö; ni habi'a pasado jamas por ini pensamiento, pues en toda mi vida no he deseado ni aun la mas minima dignidad de lionra alguna; sino de infinitas personasgravesydoctasque a ello |
+ | me persuadieron asi del Estado eclesiastico clerical y religiöse, ca- nönigos, doctores, beneficiados, prelados, provinciales, rectores, guardiaiies, priores, commenda- dores, como del secular, caballe- ros, regidores, justicias y todo el pueblo, una voce damantes et di- centes, etc. Pero, oh Sehor y Dios mio, yo os digo a vos de todo corazön ^.que vieron o han visto en mi estas gentes de bueno? ly que virtud? ^que oraeiön? i,que peniteiicia? ^que perfeceiön? iqne ejemplo? ^que caridad? ni por ultimo ^;que saiitidad? como la que es necesa- ria para tan perfecto estado, para obligarme, aun forzarme a que lii-ciera con Vuestra Paternidad Reve- renda un empefio tan importante y tan grande, o Deusmeus, qiiiscm- tas renes et corda, nescis Domini quod. non mentior y que es verdad esto que escribo y que como no | ||
+ | me hallo con la gracia y la fuerza suficiente para poder soportar el peso de tan grave cargo, me hallo en mi coiiciencia ante tu divino juicio apurado y afligido, sin sa- ber que es lo que me han metido, mas si es vuestra voluntad santi- sima, Seiior y Dios de mi alma, | ||
+ | fiat sicut tu vis, que si populo tuo sum necessarius, non recuso labo- rern quamvis mdignus ac indignis- simus etpecator miserabiUssimus. Quisiera yo, segün me hallo en mi interior, escribir a Vuestra Pa ternidad Reverenda que no se prosigiiiera adelante en negociar tal estado, que es cierto y protes- to con lägrimas de mis ojos que soy niuy malo y que no hay en mi cosa buena; pero la desdicha es que agora, aunque quisieramos atajallo, ya no nos conviene ni a mi ni a Vuestra Paternidad Re verenda, ni al Reverendo Padre General porqiie habiendo todos sabido como yo ya habia escrito claramente a Vuestra Paterni dad Reverenda sobre ello, han aprendido universalmente todos | ||
+ | que sera muy cierto y muy facil el obtenerlo, por la mucha autori- dad de Vuestra Paternidad Re verenda y por lo mucho que es estimado de tantas y tan graves personas que tiene de quien va-lerse para alcanzarlo en Espaha con nuestra Reina; como es dei Sehor Emperador, hermano su- yo, cuya efigie sacada en plumas le presentö, que se ha juzgado por nos facilime y muy breve, porque le podia pedir a su lier- mana ^que no lo haga? Asi me lo dijo, osado, nuestro obispo desta ciudad, hablando poco ha con- migo desta materia; que le pare- cia, agora que habia m uerto nuestro Rey, miichisimo mäs fä- cil de alcanzar este negocio, pues se deja entender bien claro que con mucho mäs familiaridad y llaneza le escribiria el Seiior Em perador a nuestra Reina, su her- mmna, que no al Rey, su cuhado, pidiendole, por liaberselo roga- do a Vuestra Paternidad Reve renda, me presentase a su Santidad para dicho obispado de Mechoa- can con la futura sucesiön si ad~ huc no hubiere muerto el sehor don fray Marcos Ramirez que lo gobiema hoy; si no hubiere lu- gar, que sea para aquesta Iglesia, que sea para cualquiera que al presente se haliare vaca en las Indias u otra parte de Espaha o el Piru, aunque fuese muy corta por no habet al presente una va- cia, que despues teniendo yo a Vuestra Paternidad Reverenda seria mäs fäcil el promoverme a una mayor y mejor; que lo que importase ahora el ponerme en tal estado, que despues era fäcil el que Vuestra Paternidad Reve renda me pasara a otra, que mäs vale ser obispo chico que preben- dado muy rico, y yo asi lo digo tambien; pues, aunque digoio porque hay prebendas en las In dias que tienen mäs rentas que estos obispados, y asi lo siento yo tambien; pues, aunque sea de cualquier parte por corta y teiiue que sea de rentas y jiirisdicciön, serä muy bueno para principio, pues mäs valdrä alguno destos, que una cualquier dignidad aun que mäs rica; que es cierto que hay aigunos obispados por aeä tan pobres, cortos y solitarios que el mismo obispo es el cura y ei sacristän y tan solo que ni aun con quien hablar hay, sino con gentes brutas y bärbaras, como aconteciö a un obispo de quien dio la razön el Rey de Espaha, que se andaba por el lugar y las casas de los vecinos en traje de seglar, sin sotana, ni liäbitos epis- copales y que de aquella suerte se metia en las casillas pobres de los Indios y mulatos a platicar con eilos, a que respondiö pin- tando la ciudad principal de su gran arzobispado y de su asisten- cia, que no eran mäs que iinos montes solitarios con quince o veinte casitas de paja, habitadas de mulatos brutos y de bärbaros indios, que no habia mäs hombre blanco que el y otro clerigo que era el cura y su sacristän; que en SU iglesia no habia mäs que un altar y una casulla para celebrar; una carpeta sin reloj y un jacal en que el vivia, que es una sala de paja, con que con esto viendolo el Rey una miseria tan grande ie promoviö para una mayor; y des tos obispados hay aigunos por aeä;iinos liay medianos y de buena convivencia como son Guatema la, Guaxaca, Cliiapa, Mechoacan; otros raejores, grandes o ilustres, que es el niiestro de la Puebla y el arzobispado de la ciudad de Mexico, que son los dos principa- les liigares de este reino. Hay tambien en China algunos mode- rados y en el otro reino del Pirü es donde hay muchos, grandes e ilustres obispados, que es miiy lindo reino aquel; y yo fuera a el de muy buena gana; y asi, si no hubiere orden para Mechoacan, fuera bien pedir para allä; por- que acä no hay al presente vacos mas que Mexico y Honduras, de que yo tenga noticia hasta agora, Aquesto he insiiiiiado a Viiestra Paternidad Reverenda porqiie estoy del parecer de niiestro obispo y de otros muchos que me | ||
+ | han dicho que escribiese y avisa- se que en todo caso se alcanzase esta dignidad y puesto, porque asi convenia a niiestro credito y a la naciön de los criollos indiaiios, aunque fuera para cualquiera tierra y a la que fuere, de suerte que venga el que Dios depara; todos con esperanza y mira a que la prornociön a esta serä despiies de algunos ahos. Otros muchos estän en dictamen de que con sola iiiia carta de fa- vor de! Excelentisimo Sefior Car- denal Cliisi para la Reina de Espaha; no solo es bastante, pero sobra, pues a tan gran sehor co mo iin nepote de sii Santidad, no se le liabia de iiegar ima cosa que se siiele dar con valedores y pa- drinos de inuclio menos parte, autoridad e importancia; como lo lienios visto aqiii por la expe- riencia, pues ha sucedido no una sino muchas veces que con solo una palabra que hablen los virre- yes en abono de algüii sujeto, sea clerigo, sea fraile deste reino, cuando se vuelven del para Espa- na, dentro de uno o dos anos vieneii luego proveidos por obis- pos de muy Buenos lugares. Fuera de todo esto que he diclio, les ha parecido muy facil a los padres de este Collegio del Espf- ritu Santo, a otros muchos y a todo el pueblo, porque estän en que sin duda alguna es ini pariem te y de mi linaje el Reverendo Padre General Joan Paulo Oliva y que es imposible deje de serlo porque, comm todo este reino co- nociö a mi agüelo Joan Baptista Oliva y sahen que mi linaje es de Genova, asi por don Christöbal Colön que ganö esta tierra, como de aquestos Olivas y que ha ha- bido en mi famiiia muchos de este apeiüdo, y no se duda que sii Paternidad Reverendisima pue- da mucho, asi con su Santidad como con los reyes del mundo, y inäs cuando he tenido noticia de que SU Santidad le quiere hacer cardenal. Otros, ediändolo por otra via, dan el negocio por heclio, con muy gran brevedad, pues que en estos reinos se ha sabido, como nues- tra Reina tiene por su confesor a uii gran padre de la Compania de Jesus, que trujo de Alemania, que le ama tanto que ha fiado de SU prudencia y ciiidado, asi la criaiiza del rey niho, como todo el gobiemo de los reinos de Es paha y asi con carta de Viiestra Paternidad Reverenda, del Re- verendo Padre General, no ha- brä cosa por grande que sea que se le pida que no se alcance con mucha facilidad, pues no liabia de dejar de hacerlo por su prela- do supremo ypor Vuestra Pater nidad Reverenda que se lo | ||
+ | suplicaba, siendo en todo el mun do de todos tan estimado; es tan cierto esto que escribo, que casi con las mesmas palabras me lo declarö y dio a entender, en una carta que desde la ciudad de Me xico me enviö poco ha nuestro amigo el padre Francisco Xime- nez, aconsejändome que no ape- teciere en estos reinos beneficio eclesiästico con cargo de indios y administrarlos, que son muy pe- nosos y trabajosos y dificiles de | ||
+ | alcanzarlos por los virreyes que los dan por razön del Patronato Real; y que mucho mäs fäcil era de alcanzar por la mano de Viies tra Paternidad Reverenda cual- quier obispado, aunque al presente fuera de los pequehos por no haber acaso al presente otros rnayores vacos o, si esto no fuere, podia ser en ciialqiiier dig nidad eclesiästica, de un deanato que esta para vacar en la Puebla, por la mucha edad del que lo tiene y acliaques, o el arcediana- to de dicha Iglesia que al presen te se halla vaco por muerte del doctor Domingo de los Rios, mi amigo, y este ha sido uno de los sehores prebendados que me | ||
+ | han instado mucho para que lii- ciera la diligencia para ello o teso- rero, chantre, maestresciielas, de cualquier iglesia en que se hallare alguna dignidad de estas vacias al presente, que allä en Espaiia se sabe cuäles estän vacas; o, si ningu- na dellas hubiere vacas al presente, que no es posible, sea para canoni- go desta Iglesia de la Puebla o de la ciudad de Mexico; o si en estas no hubiere lugar, y dice nuestro | ||
+ | amigo, por ultimo, que con solo escribirselo Viiestra Paternidad Reverenda al dicho padre ale- man, confesor de nuestra Reina, para que se lo pida a elia y dicien- dole cuänto giistaria ei Reveren do Padre General dello, que si su Paternidad Reverenda del Ge neral me quisiera hacer favor de escribirselo tambien, no dudaba un punto de que cualquiera cosa que se pidiese especificamente, | ||
+ | por grande que fuese, se dejase de conceder con suma facilidad y brevedad, sin andar perdiendo tiernpo: esto me ha escrito poco ha el padre Francisco Ximenez, a quien debo mucha voluntad, amor y amistad y que se compa- dece y Iqstima viendome en tan corto estado, pobre y sin, poder valerme; cuando yo vali y tuve mucho con que ayude y favoreci a muchos cuando pude. Todo aquesto, que abrevio por no cansar a Vuestra Paternidad Re- verenda se tiene por tan aseiita- do y cierto en este Reino, que no liay nadie que dude dello y de que sucederä asi mediante la vo- luntad de Dios y el patrocinio y | ||
+ | amparo que tengo de Vuestra Paternidad Reverenda. Aqiiestas, pues, son las caiisas, oh padre y senor mi'o, porque he juz- gado no ser conveniente dejar lo comenzado por mi indignidad y liallarnieyo realmente en mi con- ciencia tan inliäbil y tan indigno para ello que es cierto que se seguin'a de dejallo en toda esta tierra gran descredito y total rui- | ||
+ | na de niiestra correspondeiicia loable; o ya porque podrän jiiz- gar los malevolos que no era ella tan fiel y tan verdadera, y de tan grandes y nobles personas que no pudieran alcanzar cualquiera cosa; o que estas materias de | ||
+ | nuestra correspondencia habian sido ficticias y falsas, imputändo- me de que era todo chimera. Y mäs cuando pocos dias ha, lia- blando de esta materia coii mi obispo de la Puebla, entregändo- le el breve de aquel mi sacerdote, que recibi dos o tres dias antes de nuestro padre san Ignatio, dijo ima y muchas veces estando pre sente el padre Pedro de V alen | ||
+ | cia, rector deste Collegio del Spiritu Sancto, muy mi amigo, que siempre que fuere necesario dan'a su certificaciön e informe de cömo era yo muy a propösito para ello, y que lo tem'a muy me- recido, con muchas otras pala- bras honorlficas que dijo en presencia del dicho padre rector y otros senores en alabanza de mi persona, aunque indigna. Ademäs de que, como ya tengo escrito a Vuestra Paternidad Re verenda y, tambien, a nuestro pa dre Ximenez a Mexico, de que la Principal causa que nie obliga a suplicar a Vuestra Paternidad Reverenda me socorra, cuide y | ||
+ | patrocine, con solicitarme y alcan- zarme lo propuesto u otra cual- quier dignidad o prebenda, es por hallarme hoy tan pobre ycorto de hacienda,por habem ie despojado della con gran determinacion y persistencia por Christo, gastän- dola toda hasta quedarme sin na- da en las saiitas obras pi'as; tanto | ||
+ | que no puedo pasar mi vida ya como antes era; y que solo para tener con que servir y regalar a Vuestra Paternidad Reverenda toda mi vida lo deseo tanto y mäs que para mi inesmo, porque es tanta obligaciön en que me halio de escribirle y pagarle los benefi- cios y honras que me ha hecho y | ||
+ | el aiiior tan grande, tan fino y tan verdadero que sin ver a Vuestra Paternidad Reverenda le tengo, que por no faitar a su debida correspondencia, consumi en el envio que hice en la flota a Vues tra Paternidad Reverenda mil y trecientospesos, liecha la licencia, | ||
+ | que me habian quedado tan sola- mente, con los cuales me susten-taba, que otro dinero mäs que ellos no tenia ya, y les di por muy bienempleaclos,aunqueyoheque dado pereciendo; porque ya digo, que es de tai manera lo que amo, estimo yvenero a Vuestra Patemi- dad Reverenda que, aunque su- piera pedir limosna, tocaria de puerta en puerta, me despojara de lo poco que tuviera para servir con ello a Vuestra Paternidad Re- verenda, aunque fiiera poco; por que ni los trabajos, pobreza, cuidado, pesadumbres, afliccio- iies, desconsuelos en que me ha llo, ni los grandes costos y gastos que son m enester para poder sustentar nuestra correspondeii | ||
+ | cia, ni aunque estuviera mäs iejos y en mäs remota tierra de lo que estoy, y ni aun la misnia miierte pienso que han de ser bastantes para que yo pueda oividar a Vuestra Paternidad Reverenda; y asi, por lo mesmo, creo y estoy muy seguro de que tampoco se olvidarä de mi Vuestra Paterni dad Reverenda favoreciendonie, | ||
+ | cuidändome, agora que tanto le he menester en todo lo dicho, | ||
+ | pues todo me he resignado en las manos de Dios, y dejado total- mente en las de Vuestra Paterni dad Reverenda para que de las uiias y de las otras me venga lo que mäsme conviniere.Ainen;sic fiat, fiat sic Deus vohierit, amen, y el me guarde a Vuestra Paterni dad Reverenda para mi amparo y para mi socorro, para mi patroci- | ||
+ | nador ymdünico remedio, felidsi- mos y largos anos con la salud y la vida que yo y todo el mundo nece- sita para su lustre ysu gloria, Vale. |
Revision as of 15:51, 6 March 2025
Reverendo Padre y Senor mio, ünico asilo de mis esperanzas.
Con las naos de la flota que salie- ron deste reino para Espana por mayo de 66, remiti a Vuestra Pa- ternidad tres cajones, asi de cho- colate conio de otras cosas varias y praeseas muy ciiriosas y bellas, con mi correspondiente el senor Francisco Maria Tassara, el cual llevö juntamente para remitir a Vuestra Paternidad un pliego grande de cartas y negocios mios, que quiera la Divina Bondad de Dios, en cuya providencia iban puestas, fleguen con prosperidad a sus manos, pues en eilas consis-e hoy todo el remedio de mis trabajos, cuidados y aflicciones. Cuando lleguen, por si acaso la una HO llegara, llegue la otra por lo qiie conviene, que va duplica- da, Viiestra Pateriiidad Reve- renda habrä visto en eilas todo lo que coHtienen y cuäl lia sido el dictamen de semejante empresa; que aqui vuelvo a protestar, otra vez y otras niil veces, ante la Ma- jestad de Dies, en cuya presencia estoy y a qiiien pongo por testigo dello y SU Sanctisima Madre, que no iiaciö la pretensiön del obis- pado que all! va propuesta de ml; ni tal me pasö; ni habi'a pasado jamas por ini pensamiento, pues en toda mi vida no he deseado ni aun la mas minima dignidad de lionra alguna; sino de infinitas personasgravesydoctasque a ello me persuadieron asi del Estado eclesiastico clerical y religiöse, ca- nönigos, doctores, beneficiados, prelados, provinciales, rectores, guardiaiies, priores, commenda- dores, como del secular, caballe- ros, regidores, justicias y todo el pueblo, una voce damantes et di- centes, etc. Pero, oh Sehor y Dios mio, yo os digo a vos de todo corazön ^.que vieron o han visto en mi estas gentes de bueno? ly que virtud? ^que oraeiön? i,que peniteiicia? ^que perfeceiön? iqne ejemplo? ^que caridad? ni por ultimo ^;que saiitidad? como la que es necesa- ria para tan perfecto estado, para obligarme, aun forzarme a que lii-ciera con Vuestra Paternidad Reve- renda un empefio tan importante y tan grande, o Deusmeus, qiiiscm- tas renes et corda, nescis Domini quod. non mentior y que es verdad esto que escribo y que como no me hallo con la gracia y la fuerza suficiente para poder soportar el peso de tan grave cargo, me hallo en mi coiiciencia ante tu divino juicio apurado y afligido, sin sa- ber que es lo que me han metido, mas si es vuestra voluntad santi- sima, Seiior y Dios de mi alma, fiat sicut tu vis, que si populo tuo sum necessarius, non recuso labo- rern quamvis mdignus ac indignis- simus etpecator miserabiUssimus. Quisiera yo, segün me hallo en mi interior, escribir a Vuestra Pa ternidad Reverenda que no se prosigiiiera adelante en negociar tal estado, que es cierto y protes- to con lägrimas de mis ojos que soy niuy malo y que no hay en mi cosa buena; pero la desdicha es que agora, aunque quisieramos atajallo, ya no nos conviene ni a mi ni a Vuestra Paternidad Re verenda, ni al Reverendo Padre General porqiie habiendo todos sabido como yo ya habia escrito claramente a Vuestra Paterni dad Reverenda sobre ello, han aprendido universalmente todos que sera muy cierto y muy facil el obtenerlo, por la mucha autori- dad de Vuestra Paternidad Re verenda y por lo mucho que es estimado de tantas y tan graves personas que tiene de quien va-lerse para alcanzarlo en Espaha con nuestra Reina; como es dei Sehor Emperador, hermano su- yo, cuya efigie sacada en plumas le presentö, que se ha juzgado por nos facilime y muy breve, porque le podia pedir a su lier- mana ^que no lo haga? Asi me lo dijo, osado, nuestro obispo desta ciudad, hablando poco ha con- migo desta materia; que le pare- cia, agora que habia m uerto nuestro Rey, miichisimo mäs fä- cil de alcanzar este negocio, pues se deja entender bien claro que con mucho mäs familiaridad y llaneza le escribiria el Seiior Em perador a nuestra Reina, su her- mmna, que no al Rey, su cuhado, pidiendole, por liaberselo roga- do a Vuestra Paternidad Reve renda, me presentase a su Santidad para dicho obispado de Mechoa- can con la futura sucesiön si ad~ huc no hubiere muerto el sehor don fray Marcos Ramirez que lo gobiema hoy; si no hubiere lu- gar, que sea para aquesta Iglesia, que sea para cualquiera que al presente se haliare vaca en las Indias u otra parte de Espaha o el Piru, aunque fuese muy corta por no habet al presente una va- cia, que despues teniendo yo a Vuestra Paternidad Reverenda seria mäs fäcil el promoverme a una mayor y mejor; que lo que importase ahora el ponerme en tal estado, que despues era fäcil el que Vuestra Paternidad Reve renda me pasara a otra, que mäs vale ser obispo chico que preben- dado muy rico, y yo asi lo digo tambien; pues, aunque digoio porque hay prebendas en las In dias que tienen mäs rentas que estos obispados, y asi lo siento yo tambien; pues, aunque sea de cualquier parte por corta y teiiue que sea de rentas y jiirisdicciön, serä muy bueno para principio, pues mäs valdrä alguno destos, que una cualquier dignidad aun que mäs rica; que es cierto que hay aigunos obispados por aeä tan pobres, cortos y solitarios que el mismo obispo es el cura y ei sacristän y tan solo que ni aun con quien hablar hay, sino con gentes brutas y bärbaras, como aconteciö a un obispo de quien dio la razön el Rey de Espaha, que se andaba por el lugar y las casas de los vecinos en traje de seglar, sin sotana, ni liäbitos epis- copales y que de aquella suerte se metia en las casillas pobres de los Indios y mulatos a platicar con eilos, a que respondiö pin- tando la ciudad principal de su gran arzobispado y de su asisten- cia, que no eran mäs que iinos montes solitarios con quince o veinte casitas de paja, habitadas de mulatos brutos y de bärbaros indios, que no habia mäs hombre blanco que el y otro clerigo que era el cura y su sacristän; que en SU iglesia no habia mäs que un altar y una casulla para celebrar; una carpeta sin reloj y un jacal en que el vivia, que es una sala de paja, con que con esto viendolo el Rey una miseria tan grande ie promoviö para una mayor; y des tos obispados hay aigunos por aeä;iinos liay medianos y de buena convivencia como son Guatema la, Guaxaca, Cliiapa, Mechoacan; otros raejores, grandes o ilustres, que es el niiestro de la Puebla y el arzobispado de la ciudad de Mexico, que son los dos principa- les liigares de este reino. Hay tambien en China algunos mode- rados y en el otro reino del Pirü es donde hay muchos, grandes e ilustres obispados, que es miiy lindo reino aquel; y yo fuera a el de muy buena gana; y asi, si no hubiere orden para Mechoacan, fuera bien pedir para allä; por- que acä no hay al presente vacos mas que Mexico y Honduras, de que yo tenga noticia hasta agora, Aquesto he insiiiiiado a Viiestra Paternidad Reverenda porqiie estoy del parecer de niiestro obispo y de otros muchos que me han dicho que escribiese y avisa- se que en todo caso se alcanzase esta dignidad y puesto, porque asi convenia a niiestro credito y a la naciön de los criollos indiaiios, aunque fuera para cualquiera tierra y a la que fuere, de suerte que venga el que Dios depara; todos con esperanza y mira a que la prornociön a esta serä despiies de algunos ahos. Otros muchos estän en dictamen de que con sola iiiia carta de fa- vor de! Excelentisimo Sefior Car- denal Cliisi para la Reina de Espaha; no solo es bastante, pero sobra, pues a tan gran sehor co mo iin nepote de sii Santidad, no se le liabia de iiegar ima cosa que se siiele dar con valedores y pa- drinos de inuclio menos parte, autoridad e importancia; como lo lienios visto aqiii por la expe- riencia, pues ha sucedido no una sino muchas veces que con solo una palabra que hablen los virre- yes en abono de algüii sujeto, sea clerigo, sea fraile deste reino, cuando se vuelven del para Espa- na, dentro de uno o dos anos vieneii luego proveidos por obis- pos de muy Buenos lugares. Fuera de todo esto que he diclio, les ha parecido muy facil a los padres de este Collegio del Espf- ritu Santo, a otros muchos y a todo el pueblo, porque estän en que sin duda alguna es ini pariem te y de mi linaje el Reverendo Padre General Joan Paulo Oliva y que es imposible deje de serlo porque, comm todo este reino co- nociö a mi agüelo Joan Baptista Oliva y sahen que mi linaje es de Genova, asi por don Christöbal Colön que ganö esta tierra, como de aquestos Olivas y que ha ha- bido en mi famiiia muchos de este apeiüdo, y no se duda que sii Paternidad Reverendisima pue- da mucho, asi con su Santidad como con los reyes del mundo, y inäs cuando he tenido noticia de que SU Santidad le quiere hacer cardenal. Otros, ediändolo por otra via, dan el negocio por heclio, con muy gran brevedad, pues que en estos reinos se ha sabido, como nues- tra Reina tiene por su confesor a uii gran padre de la Compania de Jesus, que trujo de Alemania, que le ama tanto que ha fiado de SU prudencia y ciiidado, asi la criaiiza del rey niho, como todo el gobiemo de los reinos de Es paha y asi con carta de Viiestra Paternidad Reverenda, del Re- verendo Padre General, no ha- brä cosa por grande que sea que se le pida que no se alcance con mucha facilidad, pues no liabia de dejar de hacerlo por su prela- do supremo ypor Vuestra Pater nidad Reverenda que se lo suplicaba, siendo en todo el mun do de todos tan estimado; es tan cierto esto que escribo, que casi con las mesmas palabras me lo declarö y dio a entender, en una carta que desde la ciudad de Me xico me enviö poco ha nuestro amigo el padre Francisco Xime- nez, aconsejändome que no ape- teciere en estos reinos beneficio eclesiästico con cargo de indios y administrarlos, que son muy pe- nosos y trabajosos y dificiles de alcanzarlos por los virreyes que los dan por razön del Patronato Real; y que mucho mäs fäcil era de alcanzar por la mano de Viies tra Paternidad Reverenda cual- quier obispado, aunque al presente fuera de los pequehos por no haber acaso al presente otros rnayores vacos o, si esto no fuere, podia ser en ciialqiiier dig nidad eclesiästica, de un deanato que esta para vacar en la Puebla, por la mucha edad del que lo tiene y acliaques, o el arcediana- to de dicha Iglesia que al presen te se halla vaco por muerte del doctor Domingo de los Rios, mi amigo, y este ha sido uno de los sehores prebendados que me han instado mucho para que lii- ciera la diligencia para ello o teso- rero, chantre, maestresciielas, de cualquier iglesia en que se hallare alguna dignidad de estas vacias al presente, que allä en Espaiia se sabe cuäles estän vacas; o, si ningu- na dellas hubiere vacas al presente, que no es posible, sea para canoni- go desta Iglesia de la Puebla o de la ciudad de Mexico; o si en estas no hubiere lugar, y dice nuestro amigo, por ultimo, que con solo escribirselo Viiestra Paternidad Reverenda al dicho padre ale- man, confesor de nuestra Reina, para que se lo pida a elia y dicien- dole cuänto giistaria ei Reveren do Padre General dello, que si su Paternidad Reverenda del Ge neral me quisiera hacer favor de escribirselo tambien, no dudaba un punto de que cualquiera cosa que se pidiese especificamente, por grande que fuese, se dejase de conceder con suma facilidad y brevedad, sin andar perdiendo tiernpo: esto me ha escrito poco ha el padre Francisco Ximenez, a quien debo mucha voluntad, amor y amistad y que se compa- dece y Iqstima viendome en tan corto estado, pobre y sin, poder valerme; cuando yo vali y tuve mucho con que ayude y favoreci a muchos cuando pude. Todo aquesto, que abrevio por no cansar a Vuestra Paternidad Re- verenda se tiene por tan aseiita- do y cierto en este Reino, que no liay nadie que dude dello y de que sucederä asi mediante la vo- luntad de Dios y el patrocinio y amparo que tengo de Vuestra Paternidad Reverenda. Aqiiestas, pues, son las caiisas, oh padre y senor mi'o, porque he juz- gado no ser conveniente dejar lo comenzado por mi indignidad y liallarnieyo realmente en mi con- ciencia tan inliäbil y tan indigno para ello que es cierto que se seguin'a de dejallo en toda esta tierra gran descredito y total rui- na de niiestra correspondeiicia loable; o ya porque podrän jiiz- gar los malevolos que no era ella tan fiel y tan verdadera, y de tan grandes y nobles personas que no pudieran alcanzar cualquiera cosa; o que estas materias de nuestra correspondencia habian sido ficticias y falsas, imputändo- me de que era todo chimera. Y mäs cuando pocos dias ha, lia- blando de esta materia coii mi obispo de la Puebla, entregändo- le el breve de aquel mi sacerdote, que recibi dos o tres dias antes de nuestro padre san Ignatio, dijo ima y muchas veces estando pre sente el padre Pedro de V alen cia, rector deste Collegio del Spiritu Sancto, muy mi amigo, que siempre que fuere necesario dan'a su certificaciön e informe de cömo era yo muy a propösito para ello, y que lo tem'a muy me- recido, con muchas otras pala- bras honorlficas que dijo en presencia del dicho padre rector y otros senores en alabanza de mi persona, aunque indigna. Ademäs de que, como ya tengo escrito a Vuestra Paternidad Re verenda y, tambien, a nuestro pa dre Ximenez a Mexico, de que la Principal causa que nie obliga a suplicar a Vuestra Paternidad Reverenda me socorra, cuide y patrocine, con solicitarme y alcan- zarme lo propuesto u otra cual- quier dignidad o prebenda, es por hallarme hoy tan pobre ycorto de hacienda,por habem ie despojado della con gran determinacion y persistencia por Christo, gastän- dola toda hasta quedarme sin na- da en las saiitas obras pi'as; tanto que no puedo pasar mi vida ya como antes era; y que solo para tener con que servir y regalar a Vuestra Paternidad Reverenda toda mi vida lo deseo tanto y mäs que para mi inesmo, porque es tanta obligaciön en que me halio de escribirle y pagarle los benefi- cios y honras que me ha hecho y el aiiior tan grande, tan fino y tan verdadero que sin ver a Vuestra Paternidad Reverenda le tengo, que por no faitar a su debida correspondencia, consumi en el envio que hice en la flota a Vues tra Paternidad Reverenda mil y trecientospesos, liecha la licencia, que me habian quedado tan sola- mente, con los cuales me susten-taba, que otro dinero mäs que ellos no tenia ya, y les di por muy bienempleaclos,aunqueyoheque dado pereciendo; porque ya digo, que es de tai manera lo que amo, estimo yvenero a Vuestra Patemi- dad Reverenda que, aunque su- piera pedir limosna, tocaria de puerta en puerta, me despojara de lo poco que tuviera para servir con ello a Vuestra Paternidad Re- verenda, aunque fiiera poco; por que ni los trabajos, pobreza, cuidado, pesadumbres, afliccio- iies, desconsuelos en que me ha llo, ni los grandes costos y gastos que son m enester para poder sustentar nuestra correspondeii cia, ni aunque estuviera mäs iejos y en mäs remota tierra de lo que estoy, y ni aun la misnia miierte pienso que han de ser bastantes para que yo pueda oividar a Vuestra Paternidad Reverenda; y asi, por lo mesmo, creo y estoy muy seguro de que tampoco se olvidarä de mi Vuestra Paterni dad Reverenda favoreciendonie, cuidändome, agora que tanto le he menester en todo lo dicho, pues todo me he resignado en las manos de Dios, y dejado total- mente en las de Vuestra Paterni dad Reverenda para que de las uiias y de las otras me venga lo que mäsme conviniere.Ainen;sic fiat, fiat sic Deus vohierit, amen, y el me guarde a Vuestra Paterni dad Reverenda para mi amparo y para mi socorro, para mi patroci- nador ymdünico remedio, felidsi- mos y largos anos con la salud y la vida que yo y todo el mundo nece- sita para su lustre ysu gloria, Vale.